Diploma Superior en Desarrollo, Políticas Públicas e Integración Regional

La integración latinoamericana frente al actual escenario regional y global.

Inscripción abierta

Presentación

En los últimos 30 años América Latina se ha caracterizado por la alternancia de “oleadas” o ciclos progresistas y conservadores que no solo han orientado las decisiones y acciones de gobierno hacia políticas públicas más o menos inclusivas (según se trate del primer o segundo caso) y ligadas en mayor o menor medida hacia un objetivo de desarrollo, sino que también han incidido de manera decisiva en las estrategias de integración regional e inserción internacional de los países.

La oleada neoliberal que se instauró a partir del 2015, especialmente en América del Sur, reinstaló las mismas políticas de ajuste y restricción de derechos aplicadas en el pasado, basadas además en la apertura comercial, el endeudamiento y la financierización de la economía, dejando como consecuencia mayores niveles de pobreza y la pauperización de las condiciones de vida de gran parte de la ciudadanía.

En el orden regional y global, por un lado se incentivó y promovió la firma de acuerdos cuya única finalidad era la liberalización comercial, pero en este caso en desmedro del fortalecimiento de la integración regional que se vio reflejado en el debilitamiento de espacios como el MERCOSUR, la Comunidad Andina y la UNASUR, y por otra parte, se buscó una mayor aproximación con el norte global, distanciándose de la que otrora fuera una de las principales estrategias de los gobiernos progresistas, esto es, la Cooperación Sur-Sur con otras regiones del mundo.

Las consecuencias que provocaron las gestiones de aquellas administraciones asociadas a este “neoliberalismo tardío”, terminaron generando las condiciones que favorecerían el retorno de gobiernos progresistas en varios países de la región que, además de comprometerse a restituir el deteriorado tejido social, se identificaron con una posición más latinoamericanista y con líneas de política exterior que buscarían sustituir el alineamiento automático con las potencias tradicionales por una mirada multipolar del escenario mundial.

En el presente, y una vez dejada atrás la pandemia del COVID-19, el mundo sigue sufriendo los efectos y consecuencias por la escalada bélica desencadenada a partir de la intervención rusa en Ucrania. La política internacional se encuentra en un punto de inflexión frente a un conflicto de difícil resolución, que en parte obedece a razones y hechos históricos pero donde como siempre ocurre en estos casos, lo que está en juego son los intereses de unos pocos y el sufrimiento de muchos.

En este marco, urge repensarnos como país y como Región para revisar en primer término cómo vincularnos con el mundo, en particular, con las economías más desarrolladas pero también con las diferentes instituciones internacionales donde igualmente se articulan los poderes de unos pocos países. Y en segundo lugar, y muy ligado a lo anterior, esa revisión debe permitirnos concebir un proyecto de integración posible y acorde a nuestros intereses apelando al mismo tiempo al interés de la Región. Dicho de otra manera, buscar la forma de trabajar juntos en pos de los intereses comunes para fortalecer nuestra posición frente al mundo.

En este orden de ideas, resulta imprescindible delinear un pensamiento estratégico que interprete correctamente las condiciones materiales que hoy presenta un mundo y una región convulsionados de cara a la reconstrucción post pandemia. En tal sentido, y en función del complejo escenario descrito anteriormente, entendemos que dicha estrategia podría girar en torno a tres ejes:

Repensar la inserción regional en un nuevo contexto posneoliberal, lo cual implica una correcta lectura del actual mapa regional, diferente al que se había configurado en la primera década del Siglo XXI, que necesariamente conlleva a una nueva forma de relacionamiento y a nuevas alianzas en las que se amplíen y extiendan las fronteras sudamericanas hacia toda América Latina.

Diseñar una estrategia de inserción internacional en clave con las condiciones que presenta el actual sistema multipolar en el que se destaca la confrontación de dos potencias con modelos de acumulación y formas de vincularse con el resto del mundo -en especial los países periféricos como los nuestros- bien diferenciados. En definitiva, se trata de propiciar un relacionamiento virtuoso con países del sur global y fomentar la Cooperación Sur-Sur.

Propiciar una integración “pragmática” y posible, acorde a los objetivos de desarrollo de los países de la Región, cuya principal referencia sea el MERCOSUR desde donde se articulen tanto las agendas comerciales como las políticas y sociales. Por otro lado, contemplar la reactivación de las agendas que otrora fueran impulsadas por la UNASUR en áreas claves como salud, educación, infraestructura, ciencia y tecnología, entre otras, desde el MERCOSUR, la Comunidad Andina, la CELAC y otros espacios regionales.

En suma, nos encontramos frente a un momento histórico con muchos desafíos pero también oportunidades, para lo cual es imprescindible, como se ha señalado, el desarrollo de un pensamiento estratégico partiendo al menos de estas tres premisas. En tal sentido,  es preciso discutir los modelos de desarrollo, integración regional e inserción internacional que se encuentran en disputa. En este orden de ideas, nos planteamos entre otros, los siguientes interrogantes: ¿cómo debemos interpretar el actual escenario internacional y qué desafíos y oportunidades presenta para América Latina? ¿Qué importancia tiene  la integración regional desde el punto de vista estratégico en este contexto? ¿Cuáles son  las diferentes estrategias de inserción internacional y regional planteadas por nuestros países?; ¿qué importancia tienen estos espacios para el fortalecimiento y resguardo de las democracias latinoamericanas y sus posibilidades de desarrollo, y al mismo tiempo, como plataforma para el diseño e implementación de políticas públicas regionales?

Propuesta académica sintética

El Diploma en su décimo séptima edición lleva por subtítulo “La integración latinoamericana frente al actual escenario regional y global”, y sus principales objetivos son, por un lado, brindar las herramientas teóricas y prácticas necesarias para abordar el análisis en torno a los modelos y escenarios de inserción regional e internacional en disputa y por el otro, trabajar en la búsqueda de nuevos diagnósticos a partir de las oportunidades y desafíos que presentan las diversas iniciativas de integración regional y de cooperación latinoamericanas en el actual contexto internacional y regional. Asimismo, el curso propone el estudio y análisis de un conjunto de políticas públicas e iniciativas impulsadas en los últimos años desde el ámbito regional y su potencial para contribuir al desarrollo nacional.