Desarrollo, Políticas Públicas e Integración Regional

La integración latinoamericana frente al actual escenario regional y global.

Inscripción abierta

Presentación

XIV Edición – Ciclo 2020
Modalidad a distancia

Duración: 8 meses

Presentación

El giro neoliberal y conservador de mediados de esta década en varios países de América Latina, y más particularmente en el Cono Sur, clausuraban la década dorada de gobiernos progresistas en la Región y un período único en la historia para la integración latinoamericana en el cual se logró incluso la confluencia de intereses de gobiernos con distinta orientación ideológica en torno a espacios de diálogo y concertación como la UNASUR y la CELAC.

Se inauguraba entonces un nuevo ciclo neoliberal, al que denominamos “neoliberalismo tardío”, el cual reinstauró las mismas políticas de ajuste y restricción de derechos aplicadas en el pasado, basado además en la apertura comercial, el endeudamiento y la financierización de la economía, pero en un contexto donde paradójicamente el norte global con el cual intentamos vincularnos no acompañó esa misma lógica aperturista y libre de restricciones.

Sin embargo, y cuando la corriente neoliberal parecía llegar para quedarse, el pueblo mexicano eligió a un exponente del progresismo como presidente,  trayendo aires frescos y esperanzadores a América Latina. Por su parte, el intento fallido de reelección de Mauricio Macri en Argentina y los movimientos de resistencia generados por las medidas de ajuste en Ecuador, Chile y Colombia, entre otros, dejan en claro que ninguna democracia puede tolerar semejantes niveles de pobreza, desigualdad y exclusión social.

Asimismo, el golpe de Estado perpetrado en el Estado Plurinacional de Bolivia nos lleva a otra reflexión: las políticas de inclusión y redistribución de la riqueza en favor de los sectores más vulnerables y desfavorecidos también generan resistencias, tanto de las élites económicas como de los grupos concentrados, que en alianza con sectores políticos, mediáticos e incluso judiciales -y también con un rol central de las fuerzas de seguridad, especialmente militares-, buscan desestabilizar e incluso derrocar gobiernos democráticos y la proscripción de líderes progresistas.

De esta forma, observamos que si bien lo económico es central, el retorno de lo político se torna imprescindible para forjar democracias fuertes que al mismo tiempo contemplen los intereses de todos los sectores sociales y productivos alineados en una misma estrategia de desarrollo.

En este orden de ideas, resulta imprescindible también delinear un pensamiento estratégico que interprete correctamente las condiciones materiales que hoy presenta un mundo y una región convulsionados. En tal sentido, y en función de ese escenario, entendemos que dicha estrategia podría girar en torno a tres ejes:

Repensar la inserción regional en un nuevo contexto posneoliberal, lo cual implica una correcta lectura del actual mapa regional, diferente al que se había configurado en la primera década del Siglo XXI, que necesariamente conllevará a una nueva forma de relacionamiento y a nuevas alianzas en las que se amplíen y extiendan las fronteras sudamericanas hacia toda América Latina.

Diseñar una estrategia de inserción internacional en clave con las condiciones que presenta el actual sistema multipolar en el que se destaca la confrontación de dos potencias con modelos de acumulación y formas de vincularse con el resto del mundo -en especial los países periféricos como los nuestros- bien diferenciados. En definitiva, se trata de propiciar un relacionamiento virtuoso con países del sur global como China, Rusia e India y fomentar la Cooperación Sur-Sur.

Propiciar una integración “pragmática” y posible, acorde a los objetivos de desarrollo de los países de la Región, cuya principal referencia sea el MERCOSUR desde donde se articulen tanto las agendas comerciales como las políticas y sociales. Por otro lado, contemplar la reactivación de la UNASUR y sus agendas complementarias con las del MERCOSUR, en áreas claves como salud, educación, infraestructura, ciencia y tecnología, entre otras. Asimismo, la crisis en Bolivia demostró su relevancia como espacio de diálogo y concertación y como mecanismo de contención en casos de intentos de ruptura del orden democrático.

En suma, nos encontramos frente a un momento histórico con muchos desafíos pero también oportunidades, para lo cual es imprescindible, como se ha señalado, el desarrollo de un pensamiento estratégico con base a estos puntos. En tal sentido,  es preciso discutir los modelos de desarrollo, integración regional e inserción internacional que se encuentran en disputa. En este orden de ideas, nos planteamos entre otros, los siguientes interrogantes: ¿cómo debemos interpretar el actual escenario internacional y qué desafíos y oportunidades presenta para América Latina? ¿qué importancia tiene  la integración regional desde el punto de vista estratégico en este contexto? ¿cuáles son  las diferentes estrategias de inserción internacional y regional planteadas por nuestros países?; ¿qué importancia tienen estos espacios para el fortalecimiento y resguardo de las democracias latinoamericanas y sus posibilidades de desarrollo, y al mismo tiempo, como plataforma para el diseño e implementación de políticas públicas regionales?

Propuesta académica sintética

El Diploma en su decimocuarta edición lleva por sub-título “La integración latinoamericana frente al actual escenario regional y global”, y sus principales objetivos son, por un lado, brindar las herramientas teóricas y prácticas necesarias para abordar el análisis en torno a los modelos y escenarios de inserción regional e internacional en disputa y por el otro, trabajar en la búsqueda de nuevos diagnósticos a partir de las oportunidades y desafíos que presentan las diversas iniciativas de integración regional y de cooperación latinoamericanas en el actual contexto internacional y regional. Asimismo, el curso propone el estudio y análisis de un conjunto de políticas públicas e iniciativas impulsadas en los últimos años desde el ámbito regional y su potencial para contribuir al desarrollo nacional.