Organizaciones de la Sociedad Civil

La sociedad civil en movimiento: formas de acción y participación en contexto de pandemia y en la recuperación social, económica y política del pos COVID – 19.


Cohorte XXII – Año 2021

El diploma superior en Organizaciones de la sociedad civil (OSC) tiene como objetivo general estudiar la configuración de la sociedad civil, sus organizaciones, formas de acción colectiva, demandas y subjetividades, a la luz de la relación Estado – sociedad y los procesos económicos, sociales, y políticos a nivel nacional y regional, con foco en la experiencia argentina. Desde una perspectiva socio histórica y relacional, abordaremos el análisis de la sociedad civil y sus organizaciones desde cuatro ejes de estudio:

Los debates teóricos políticos respecto de la relación entre el Estado, la sociedad civil y los modelos de desarrollo, incorporando a la mirada perspectivas latinoamericanas para pensar los movimientos sociales y las OSC;

Los procesos de participación e incidencia de las OSC en las políticas públicas y el Estado;

Las estrategias de construcción e intervención de las OSC en el territorio y en la comunidad;

Y, por último, los procesos de gestión interna de las organizaciones y las diferentes herramientas que permiten potenciar su capacidad de acción.

El escenario latinoamericano es tan complejo como diverso. Sin embargo, durante el año 2020 todos los países de la región y del mundo sin excepción, han tenido y tienen que transitar las problemáticas asociadas a la pandemia producida por el virus COVID-2019 y las medidas de aislamiento y distanciamiento físico para prevenirlo. Las consecuencias que estas cuestiones han tenido y seguirán teniendo en el año 2021 sobre la economía, la política y sobre la vida misma, nos obligan a indagar sobre las transformaciones ocurridas a nivel de la sociedad civil y su relación con el sistema político, y los conflictos existentes en términos de representación de intereses y disputas de poder en nuestra región. El rol de las OSC durante las medidas sanitarias de aislamiento, tanto en lo referido a la asistencia social y alimentaria en articulación con el Estado en sus diferentes niveles, como en el acompañamiento educativo, cultural, social y comunitario que realizaron en sus territorios nos impone la necesidad de mirar sus formas de acción e intervención en nuestras sociedades. A su vez, su rol continuará siendo estratégico en el proceso de recuperación socioeconómica a partir de su capacidad productiva y de innovación social para proponer y desplegar soluciones a la crisis social, sanitaria, y económica que supuso el COVID 19. La articulación OSC y Estado será una clave muy importante para proyectar el futuro cercano.

Por su parte, los procesos de recomposición económica y social que tendrán que llevar a cabo los gobiernos para solucionar las consecuencias de la pandemia y para desarrollar sus programas de gobierno poscrisis del coronavirus, nos presentan el desafío de preguntarnos cómo se materializará la relación entre sociedad civil y Estado en dichos procesos. En este sentido, es necesario analizar estas experiencias, respetando los contextos históricos y culturales, los grados de conflictividad, y los conflictos de larga o corta data que vive actualmente la región.

Las reiteradas crisis económicas y los cambios de ciclos sociopolíticos que sacudieron a América Latina en los últimos años convivieron con procesos de movilización y ocupación del espacio público para la protesta y la demanda de respuestas por parte del Estado, en torno a dos cuestiones fundamentales: la distribución de la renta socialmente producida; y la regulación y ampliación de derechos. En este proceso, ha sido clave el rol de la sociedad civil, desde donde han emergido numerosas organizaciones sociales y procesos de movilización en torno a temáticas tan diversas como los derechos humanos, la cuestión social, la igualdad de género, las nuevas subjetividades e identidades, al medio ambiente, la cuestión agraria y el desarrollo territorial, la defensa de derechos civiles de minorías como los pueblos originarios y los colectivos LGTB, los medios de comunicación y tantas otras realidades. La heterogeneidad del mundo de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) nos habla de las importantes y complejas transformaciones ocurridas a nivel de la sociedad, los procesos de movilización y acción colectiva, ya sea de apoyo como de protesta, sus nuevos y viejos actores sociales, sus características, intereses y demandas.

Esta complejización del mundo social, ha tenido su correlato en las formas de canalización y respuesta del Estado a través de las políticas públicas. Así, han proliferado distintos mecanismos de participación, vinculados a programas, proyectos y planes de políticas estatales en la comunidad y el territorio. Y si bien la relación entre el Estado y la Sociedad civil no ha sido uniforme en América Latina, a lo largo de la historia regional, es posible identificar que la diversidad de estas respuestas está influenciada por el modelo de desarrollo que cada tipo de Estado ha decidido promover, siendo esta relación una cuestión fundamental para comprender la configuración de la sociedad civil, sus organizaciones, demandas y subjetividades, a la luz de la relación Estado – sociedad y los procesos económicos, sociales, y políticos de la región.

En los últimos años antes y durante el COVID 19, la conflictividad y los procesos de organización social tendieron a aumentar y adquirir nuevas capacidades y características en los diferentes países de la región. Enraizados en la experiencia, las prácticas y los saberes acumulados, las OSC presentan nuevas herramientas y mecanismos de participación para defender y promover demandas sociales. Sean las mujeres y los feminismos, las y los trabajadores de la economía popular, las comunidades indígenas, las y los consumidores o usuarios de servicios públicos, las y los estudiantes o las y los trabajadores sindicalizados, las demandas sociales y el conflicto se agudizaron, así como las respuestas estatales se re–significaron. El contexto de emergencia generado por la pandemia global visibilizó el espacio ocupado por las OSC en los procesos cotidianos de producción y reproducción de la vida en los territorios, y en su capacidad para articular y desplegar políticas públicas.

En esta nueva edición del Diploma superior en OSC nos centraremos en indagar y analizar las múltiples facetas y sus variadas expresiones de la relación Estado y Sociedad en un tiempo extraordinario como el que nos toca transitar, para fortalecer el trabajo de las OSC, su capacidad de mediación entre el Estado y la sociedad, y su potencia constructiva en la consolidación de procesos de organización y canalización de demandas, así como de nuevas subjetividades y formas de habitar nuestro territorio. Todas estas cuestiones, sus matices y problematizaciones, serán abordadas a lo largo del Diploma combinando el análisis teórico y práctico desde una perspectiva sociopolítica de diferentes experiencias concretas de nuestra realidad latinoamericana, con foco en el caso argentino.