Igualdad de Género en Acción Humanitaria

Versión en español para América Latina y El Caribe.


Presentación

Las crisis humanitarias afectan de manera distinta a mujeres, hombres, niñas, niños, adolescentes y personas LGBTIQ+. Reconocerlo es clave para asegurar una respuesta humanitaria más eficaz y pertinente centrada en las personas y sensible al género.

Como lo ha reiterado la Alerta de Género del Grupo de Referencia de Género del Inter Agency Standing Committee (IASC), “las normas de género y las desigualdades preexistentes afectan de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas en situaciones de emergencia, incluidas las emergencias sanitarias.  El género, junto con otros factores como la edad, la orientación sexual e identidad de género, la etnia, la discapacidad, la educación, el empleo y la ubicación geográfica, pueden cruzarse para agravar aún más las experiencias individuales en las emergencias”.

En consonancia con las directrices globales, la acción humanitaria debe reconocer tanto las necesidades diferenciadas de los diferentes grupos de género y edad en contextos de emergencia, así como sus contribuciones en la prevención, preparación y respuesta a las crisis. Por ello, es clave que todas las personas y en especial mujeres, niñas y personas LGBTIQ+ están en el centro de todas las fases de la respuesta y por ende en los espacios de toma de decisiones. Así mismo, que se potencien  actuales y nuevos liderazgos, así como organizaciones comunitarias, y se brinden oportunidades para que la igualdad de género sea promovida por la programación humanitaria.

En 2016 se realizó la Cumbre Humanitaria Mundial en Estambul. El 20 por ciento de todos los compromisos asumidos por los Estados Miembros y las comunidades humanitarias fueron dirigidas a las cuestiones de género. Estos compromisos orientarían la labor del sistema humanitario internacional de cara al futuro. ONU Mujeres ha desempeñado un papel crucial en ese proceso, al garantizar que la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas se hayan convertido en un tema preponderante. Un total de 509 compromisos contraídos en el curso de la Cumbre estuvieron orientados a acciones específicas de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas. La Cumbre también produjo el Gran Pacto, un acuerdo pionero entre los 15 principales donantes y los 15 mayores proveedores de ayuda para reformar la financiación de la asistencia humanitaria.

Como organismo coordinador del “Grupo Informal de Amigos del Género para el Gran Pacto”, ONU Mujeres continúa trabajando con todos los signatarios para garantizar que los compromisos contraídos en la Cumbre se integren en la ejecución del Gran Pacto.  En América Latina y El Caribe, ante las múltiples crisis que enfrenta y las cada vez más graves desigualdades sociales, económicas y de género en la región, es prioritario fortalecer el compromiso de los diferentes actores humanitarios frente a garantizar la igualdad de género y los derechos humanos, así como asegurar que los esfuerzos de coordinación y respuesta integren el enfoque de género y promuevan la participación y liderazgo de las mujeres, niñas y personas LGBTIQ+.

Aunque la región cuenta con avances y experiencias en este sentido, se requiere aunar esfuerzos para que sean mayores las capacidades para enfrentar las crisis con una mirada de género. Siguiendo las directrices del IASC en cuanto a igualdad de género, este curso busca ser una herramienta de formación contextualizada para la región y disponible en español que contribuya en la aplicación efectiva de la igualdad de género en todas las fases del Ciclo de Programación Humanitaria, a través de información, herramientas y ejemplos prácticos.